¿A veces sientes que tu mejor amiga a veces es tu peor juez y verdugo, tanto que hasta sientes temor de contarle cuando has cometido un error? No porque sea mala persona, sino porque sus verdades son tan duras que duele escucharlas.

Es bueno tener a alguien que nos diga lo que necesitamos oír y no solo lo que queremos escuchar. Esa persona que es tan dura contigo, es también sincera y, según un estudio psicológico, esta puede ser la persona que más nos complementa en nuestra vida.

El estudio fue realizado por la Universidad de Plymouth, y publicado en la Pshychological Science, una reconocida revista del ámbito científico y psicológico. El estudio se resume en que, mientras más sincera y clara sea tu amiga, más duros pero necesarios serán sus consejos.

140 personas participaron en este estudio, y pusieron en práctica situaciones hipotéticas donde se incluían el temor a fracasar en una amistad y las decisiones que se tomarían para aconsejar bien a un ser querido.

El estudio confirma que las personas “crueles” con sus amistades más cercanas, en realidad no buscan hacer daño, sino que se preocupan mucho por el bienestar de sus amigas y por eso pueden sentir rabia o frustración cuando ven que su compañera no está haciendo bien las cosas o se equivoca.

“Se ha demostrado que la gente puede ser cruel para ser amable. Pueden decidir hacer a alguien sentir mal si esto podría beneficiarles en cualquier nivel personal”, afirmó el líder de la investigación, Belén Pérez López.

En resumen, mientras más amable y más apegada a ti sea tu amiga, más cruda será la manera en que te aconseje. Se cree que esto se debe a que instintivamente, cuando se traspasa un umbral de confianza íntimo, las personas no temen en decir las cosas de la manera más directa posible.

El asunto es que esto puede a veces resultarnos doloroso, porque quizá nunca tuvimos a alguien que nos hablase tan claro o, en el peor de los casos, porque no toleramos la verdad. Así que antes de que lo tomes personal, analiza realmente la profundidad de los regaños o consejos de tu mejor amiga, porque cada uno de ellos, por duros que sean, surgen desde la más sincera intención de que mejores como persona.