Alégrate, pues ganaste mientras el perdía todo. Y no, no se trata de un artículo romántico ni mucho menos, sino de un estudio realizado que sustenta la razón verdadera del por qué, no debes preocuparte porque tu marido te deje por “la otra”.

“Una mujer que finca su felicidad sobre las lágrimas de otra mujer, jamás será digna de gozar del amor verdadero”.

El estudio fue realizado en la Universidad de Binghanton y en la de Londres. Se reunieron un total de 5700 participantes de hasta 96 países, todas con algo en común, habían sido sustituidas por “la otra” y dejadas por su marido.

Es importante decir que se reconoce el profundo daño que hay luego de una relación, ya que este no solo puede afectar a la persona traicionada, sino a una familia entera. Sin embargo, la traición, según este estudio, revela una parte de ti que quizá no conocías.

Un acto de traición estimula el carácter de supervivencia de la mujer, ya que esto es un daño y el cuerpo y la mente actúan para protegerse del mismo. En dicho proceso, tu carácter se comporta como los huesos, mientras más daños reciben, más fuerte se hacen.

El cerebro adopta actitudes para que la mujer pueda afrontar nuevas amenazas de traición de una manera más madura e inteligente.

“Puede sentirse brutalmente doloroso, pero ofrece una experiencia de vida que realmente las ayudará a tomar mejores decisiones en el futuro”. Según Edelstein Jean Hannah, director del estudio.

Por lo general, uno aprende de los errores, pero aún así, muchas personas se tropiezan con la misma roca dos veces al tratarse de amor. En el caso de las infidelidades, ese tropiezo ayuda a la persona a no solo tropezarse con esa roca otra vez, sino a no cometer más tropiezos repetidos con otros amores futuros.

El tema de “dar segundas oportunidades” o incluso de confiar en otros, se vuelve muy delicado y quienes intenten conquistar a una mujer que ha pasado por este tipo de traiciones, deberá hacer un enorme esfuerzo por lograrlo.

El estudio señala que las mujeres que se han vuelto víctimas de una infidelidad, suelen hacer comentarios sobre el mismo de una manera más tranquila y siempre en sentido “pasado”, esto cuando ya han sido dejadas por “la otra” en una ocasión anterior. Contrario a ello, quienes aún no han pasado por esto pero que han sido lastimadas de otras formas, se refieren a ello en forma presente y de una manera mucho más susceptible.

Finalmente, se considera una victoria porque la mujer traicionada aprende y obtiene un enorme crecimiento personal al cual podrá sacarle un máximo provecho. De este modo, el hombre se va tras un futuro incierto que no promete nada y que inició de una terrible forma. Abandona de esta forma la seguridad que le brinda su esposa y quizá, su familia, y va tras una simple aventura que seguramente acabará justo como empezó.