Científicos de la Universidad de Harvard realizaron un estudio de la actividad cerebral durante una serie de pruebas en las que se analizaba la honestidad de un grupo de personas. Descubrieron que la honestidad depende más de la ausencia de tentaciones que de la resistencia activa a estas.

En términos neuronales, el resultado obtenido significa que la actividad cerebral de las personas que son honestas no varía ante la tentación (ganar dinero haciendo trampas), mientras que la actividad cerebral de las personas deshonestas se transforma ante la tentación, incluso aunque no cedan a ella.El estudio fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y ha sido dirigido por Joshua Greene, un profesor de psicología de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard.

Greene explica que, según estos resultados, ser honesto no depende de un esfuerzo de la voluntad sino más bien de estar predispuesto a la honestidad de una manera espontánea. Según el investigador, esto puede no ser cierto en todas las situaciones, pero sí en la situación estudiada.

Fuente: Mujer.guru