Si hubiera nacido mujer seguro que hubiera sido una prostituta. Como había nacido hombre, anhelaba constantemente mujeres, cuanto más putas mejor. Y sin embargo las mujeres, las buenas mujeres, me daban miedo porque a veces querían tu alma, y lo poco que quedaba de la mía, quería conservarlo para mí. Básicamente deseaba prostitutas, porque eran duras, sin esperanzas, y no pedían nada personal. Nada se perdía cuando ellas se iban. Pero al mismo tiempo soñaba con una mujer buena y cariñosa, a pesar de lo que me pudiera costar. De cualquier manera, estaba perdido. Un hombre fuerte pasaría de ambos tiempos. Yo no era fuerte. Así que continuaba bregando con las mujeres, con la idea de las mujeres.

Charles Bukowski

Desafortunadamente, el tener una relación se ha vuelto un asunto de ensayo y error, por lo cual, la mayoría de estas, suelen ser un tormento, pero tarde o temprano, escampa. Nos preguntamos cómo pudimos meternos al ojo del huracán, cómo fue que de pronto las cosas se fueron al diablo y llegamos a creer que, quizá, desde el inicio todo estaba destinado a fracasar, y puede que así sea.

Esto sucede cuando decidimos intentar cambiar a esa persona que consideramos importante y cuando queremos ser parte del cliché donde la chica buena se enamora de un patán.

¿Desde cuándo está de moda enamorarse de un patán y considerar a los hombres buenos, como aburridos? ¿Cómo es que los patanes ocuparon el puesto del “amor de tu vida”? ¿Y cómo, a pesar de que la relación sea un tormento, nos aferramos a ella con uñas y dientes porque no queremos deshacernos de la ilusión que es ser la mujer del chico malo?

Mr. Darcy fue la figura mítica creada por Jean Austen, la cual fue creada siguiendo el patrón del hombre ideal, pero, quizá, no lo era en realidad. Durante el baile, Darcy le dice a Bingley que sería una tortura o castigo bailar con alguna de las damas presentes, esto pudo ser un indicador de que su encanto provenía en realidad, del hecho de que era un patán; cuando Darcy habla de Bennet Lizzie, para referirse a ella como tolerable, pero “no lo suficientemente hermosa para tentarlo”, deja aun más claro, la patanería en la que Darcy se envuelve y aún así, las chicas le aman como si fuese el hombre perfecto.

Darcy es descrito como un hombre frío, rudo y con poca conversación. Es crítico de lo vulgar que puede ser la madre de Lizzie y lo soez que resulta ella, pero que, aun así, parece gustarle. Además, le dice que casarse con ella sería hacerle un favor, a pesar de que tiene que degradar su clase a lo más bajo.

Algunos creen que Jane Austen, creó este personaje basado en un romance que sostuvo. De cualquier forma, este es el tipo de romance por el cual muchas chicas parecen tener cierta obsesión.

Sí, las mujeres parecen amar cada vez más a un Darcy, alguien que en realidad desprende encanto desde su patética patanería.

“Si un hombre no está contigo, no te quiere y nunca te querrá, debes moverte y buscar otra cosa. Si ese sujeto te engaña, acéptalo, te engañará por el resto de la relación y no cambiará. Si tú eres con quien ese hombre engaña, ¿qué esperas?, ¿que contigo sea diferente? No pasará”.

Mr Darcy.

Desde que salió Fitzwilliam Darcy apareció en Orgullo y Prejuicio, novela escrita hace más de 200 años, las mujeres han estado gastando su tiempo en la búsqueda de ese afrodisiaco al que tan mal les trata pero que, por un asunto de orgullo, no pueden dejar ir. Sienten esa necesidad de cambiarles, hacerles “buenos” pero sin dejar de lado ese aspecto malo que tantos les encanta.

Tal vez, sea un complejo de inseguridad que la confianza de un chico malo, puede brindar. Tal vez sea porque están cansadas de una vida aburrida y quieren sentir, casi a la fuerza, el supuesto amor que puede brindar alguien que les trate mal.

La realidad de dicho complejo psicológico, se debe al deseo. El deseo de transformar a alguien, es lo que impulsa a la mujer a buscar a un carbón para intentar hacerlo un diamante. Si quieres soportar toda la vida un amor el cual te tratará de manera poco digna solo por tu necesidad y terquedad de querer hacerlo bueno, entonces adelante, gasta tu tiempo en alguien en que, muy en tu interior, sabrás que no podrás confiar.

Mr. Darcy es solo un referente, existen más, como Christian Grey. La mayoría de las mujeres que buscan este patrón o tipo de hombre, lo hacen por una sencilla razón: NO SE VALORAN.

Una mujer que fue criada teniendo una idea de que “si te trata mal, es porque te ama”, estará destinada a buscar patanes el resto de su vida. Ámate lo suficiente como para comprender que lo aburrido de la vida, no está en la gente buena, sino en la actitud que afrontes dicha vida. Serás más feliz al lado de alguien que te trate bien porque te ama, que estando al lado de alguien que te trata mal, porque sencillamente te considera inferior a él. Tú decides.