​Ante la mayoría de las rupturas solemos desplomarnos, independientemente de que haya sido decisión nuestra o de la otra persona, siempre es difícil tener que separarse, desacostumbrarse, distanciarse e iniciar de nuevo una relación.

iniciar de nuevo

Más difícil resulta cuando hay hijos de por medio, bienes, propiedades y responsabilidades conjuntas, sin embargo, hay una parte sentimental que no podemos pasar por alto, y es que en cualquier ruptura algo de nosotros se pierde y aunque se genere una nueva experiencia y hagamos conciencia de un paso más en nuestra existencia, hay algo que dejamos atrás dolorosamente, pasivamente, no importa cuál sea el sentimiento que nos embarga y de allí solemos pasar al olvido…

Pronto lo olvidarás todo, pronto serás olvidado. Marco Aurelio.

olvidaras

Qué ocurre entonces cuando somos nosotros las personas dejadas? cuando nos dejan atrás, cuando nuestra pareja ha decidido sencillamente separarse, terminar la relación, seguir su camino sea cual sea el motivo, entonces nos entregamos al triste olvido y dedicamos cada día de nuestros subsiguientes momentos, a olvidar a esa persona y eso se convierte en nuestra rutina y en nuestra vivencia, pero hoy la reflexión es no vivir del olvido, sino entregarnos a la idea de que la otra persona vivirá de nuestro recuerdo y para ello debemos continuar nuestra vida, convertirnos en eso que queremos que recuerde de nosotros, no encaminándonos al olvido, no motivados por el olvido, sencillamente en el presente eterno que debe caracterizar nuestra existencia, siendo nosotros mismos, personificar ese recuerdo…qué es entonces lo que te gustaría que esa persona recordara de ti?..

No debemos entonces ser nosotros que nos entreguemos al sufrimiento, mas bien que la otra persona sencillamente viva de nuestro recuerdo, que a fin de cuentas es lo que eligió vivir, porque si bien es cierto que hoy se fue, también lo es el hecho de que recordará cada instante, cada momento, cada dedicación que tuviste con él o con ella y así lo recordará…

fortaleza

Nada graba tan fijamente alguna cosa a nuestra memoria como el deseo de olvidarla. Michel Eyquem de Montaigne.

Cuando se materializa una separación entre dos personas, necesariamente pasamos por un proceso inevitable, pero tenemos la opción de elegir como atravesamos esa situación, no temas al olvido, por el contrario debes enfrentarlo y asumirlo, el olvido de esa persona que hoy se ha apartado de ti sucederá, tarde o temprano comenzará a borrarse de tu mente, sin embargo, tu recuerdo en ese ser persistirá y tú debes convertirte en ese maravilloso recuerdo y no en lo que puede quedar desierto tras el olvido.

Fuente: ​La mente es maravillosa