A pesar de estos bellos momentos que vivimos juntos, no alcanza a cubrir las heridas de la ausencia. Aun puedo sentirme sola por las noches, cada vez que miro a mi lado sé que no estás conmigo y que no volverás. Así que comienzo a recordar los buenos momentos que tuvimos juntos.

Pero esos recuerdos siempre me hacen llorar al final, porque no me cabe en la cabeza como algo tan bonito pudo arruinarse al final, como pudo desaparecer de la noche a la mañana. No me cabe en la cabeza pensar que ese amor que nos tuvimos alguna vez haya desaparecido, se esfumó como si nunca hubiera habido nada, como si nunca hubiera existido.

Pero también recuerdo mucho de los malos momentos, ya que eso me han dado la experiencia suficiente para no volver a caer en el futuro en un amor que no me corresponde. Me ayuda a estar más cuerda en la realidad, darme cuenta que si hubiéramos seguido juntos con los problemas que teníamos no íbamos a llegar a ningún lado y todo se iba a arruinar. No prestamos atención a los problemas que teníamos, no quisimos hacerlo porque nos encontrábamos vendamos por el “amor” que nos teníamos que nos olvidamos de dedicarnos más a nuestra relación, hacerlo más fuerte y saludable.

Sé que nunca volverás conmigo, tampoco quisiera que lo hagas. Tengo un lindo recuerdo y une buena despedida de ti, que no quisiera que lo arruines con venir y empeorar las cosas. Ya estaban mal en un final, y tratamos de solucionarlo e irnos con la cabeza en alto para no tener recuerdos absurdos de la otra persona y aún tenerle cariño y respeto. Fue lo mejor que hicimos, aunque ahora pueda doler sé que es la mejor decisión que tomamos, de separarnos y dejarlo todo ahí.

Nuestro tiempo de estar juntos había terminado, ya no concedíamos en nada y todo se había tornado tan oscuro que cada vez nos consumía más y más esas energías negativas, haciéndonos pasar por un mal momento.

Puede que hoy te extrañe y quiera regresar contigo, pero la realidad es que es mejor como estamos. Cada uno por su camino, buscando la felicidad que alguna vez nos lo prometimos. Ahora cada uno se encuentra buscando su camino, con una buena expectativa de la vida. Es lo que nos merecemos después de haber sufrido tanto, todos se merecen un buen bocado de energía positivas, además nunca estamos solos siempre nos tenemos a nosotros mismos como compañía.