En una relación se exponen diversas situaciones que vienen de ambas partes, ya que al unirse comparten más que sus rutinas y sus tiempos. En la etapa del noviazgo es común que el novio conozca ya a la familia de su novia y viceversa.

Cuando llegamos a conocer a la familia de nuestro novio, pueden pasar dos cosas: caerles bien o caerles mal. Si nos sucede lo primero es porque la suerte esta con nosotras, y seguro que una de nuestras habilidades empáticas funcionó.

Si sucede lo contrario y sentimos que no fue un éxito la presentación quizá será porque en algo fallamos y no han notado lo buena honda que somos.

Aquí te damos unas ideas para que puedas sobre llevar la presión que genera no caerle bien a la familia de tu novio.

 

 

¿Comentarios hirientes, descalificación o sarcasmo?

Si se trata de un comentario ocasional, hacer caso omiso del mismo puede ser una buena idea para mantener la armonía pero, si ya este tipo de situaciones se da de forma consecutiva, lo ideal es que promovamos una amable conversación en privado con el esta persona para ver si existe algún problema.

Un diálogo es propicio para poder expresarle tu malestar y deseo de que mantener un trato cordial y aunque no te de una respuesta fija, ya lo sepa.

¿Será un tema de celos?

En este caso se entiende que detrás del rechazo que puedan sentir por la pareja es un tema de celos, de miedo a perder la atención del hermano, hijo, etc. Por lo que es importante dejar en claro siempre que tu intención no es para nada sembrar discordia en esa familia.

¿Te hacen a un lado?

Si sientes que ese miembro de la familia no te toma en cuenta al momento de estar todos reunidos por lo que te trata como un desconocido deberás aflojar la tensión: Sé amable y colabora con as tareas de la casa si fuiste a pasar la arde ahí.

Se trata de bajar la guardia para que esa persona vea que no eres ningún enemigo y masben eres una persona grata.

 

¿Se entrometen o te juzgan?

En familias muy unidas, puede resultar una conducta habitual que todos sepan todo de sus integrantes y no haya mucho lugar para la intimidad. Si te tocó una familia política invasiva, tendrás que poner límites.

El trabajo duro en este caso es que lo que hagas tienes que hacerlo con cordialidad. Como buenas respuestas a una pegunta incómoda tienes la opción de sonreír o quedarte en silencio. También es válido aquí el uso del sarcasmo.

¿Utilizan información tuya para hacerte sentir incómodo/a?

Esto se considera algo muy delicado, pues nadie tiene derecho de hurgar entre tus asuntos y cosas personales. Utilizar tu información con la intención de generar incomodidad o conflicto es un golpe bajo. Lo mejor que puedes hacer si esto sucede es mantener la calma y sentirte firme.

De alguna manera hazle saber que ciertas cuestiones pertenecen a tu intimidad y te resulta incómodo que trasciendan en el presente.

Lo mejor para todo es el diálogo y ser paciente, recuerda siempre que se trata de la familia de tu pareja y que son seres importantes en su vida.

 

fuente: What the girl