No es fácil poder contestar esta pregunta, ya que el amor verdadero también hay mucho de costumbre, es decir, cuando una persona quiere a otra se acostumbra a su vida.
Sin embargo, hay una línea muy delgada entre ellos dos, pero podemos diferenciarlo cuando sentimos que algo falta en la relación.

Mucho tiempo, pero pocos recuerdos emocionantes

Cuando te encuentras enamorado el tiempo queda muy corto, por la emoción que sientes al estar al lado de esa persona. Cuando es costumbre la emoción no es la misma y tienes que visitar el pasado para encontrar alguno de esos momentos que hace tiempo no se producen en la relación.

Te asusta empezar de nuevo

El miedo nace por el apego a lo conocido y la incertidumbre de la novedad. Es decir, el tiempo compartido te lleva a una zona de confort en la que convives constantemente con la frustración de que te falta algo muy importante.

Cansancio psicológico

Cuando no es amor sino costumbre, el peso de la rutina te aplasta mentalmente. Vemos que todos los días es lo mismo, que ya no hay emoción en ver a la otra persona. Que se han acabo los poemas o los detalles entre ellos.
Hasta en arreglarte, no te importa cómo te vea, hasta llegas a sentir que no te importa lo que sienta.

La costumbre a su tiempo, puede integrar novedades interesantes para intentar revitalizar la llama del amor. Es decir, la costumbre es una base positiva que te permite conocer mejor a la otra persona.