Muchas veces las mujeres se encuentran ciegas ante el comportamiento de su pareja porque sienten que lo quieren mucho y no quieren aceptar que él no la quiere. Así que soportan abusos, insultos, frialdad, traiciones, mentiras. Sólo para mantenerlos a su lado. No mereces sufrir por ningún hombre, no importa cuanto lo quieras, pero debes ser realista y aceptar que ese hombre no te quiere.

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¿Pero qué se puede hacer cuando nos dejan de amar?

Duele el desamor

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Es muy difícil poder aceptar que ese hombre ya no nos ama. Nos cuesta aceptar que ya no tomaremos su mano, sonreiremos juntos, pasaremos grandes momentos. Desaparecerán los abrazos y los besos inesperados y los buenos gestos del amor. Ahora sólo viene dolor, las lágrimas se apoderan de uno y no podemos ver más allá porque todo nos duele, sólo vemos el dolor que uno siente sin ninguna solución.

Afrontar el desamor

En ocasiones nos hacemos los indiferentes, mirando a otro lado, negamos lo que ocurre, pensamos que ya pasará, creando una tela de araña de confusiones y esperanzas llenas de fantasía.

Pensamos que si cambiamos todo cambiará y será mucho mejor, queremos hacer cualquier cosa para recuperar ese amor que estamos perdiendo. Pero no debemos de sacrificar por alguien que no nos valora por cómo somos, así que no vale la pena cambiar por alguien que no te quiere como eres. Sólo puede florecer una relación la dedicación de ambas personas, es ahí donde el amor florece. Pero no siempre es así, sólo logramos extender la agonía, estirar la sensación de abandono hasta los huesos, haciéndonos idea de algo que no existe.

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El trasfondo

Mucha de nosotras hemos sido educadas con una mirada hacia el exterior; esto quiere decir, crecimos con la idea de que todo lo que tenemos deberá ser puesto en función de otros, que ellos siempre serán los primeros; convirtiéndonos en mujeres de bien, dignas, respetadas, amadas y valoradas. Pensamos que dejando nuestros deseos, conseguimos un deseo mayor: convertirnos en mujeres buenas. Quizá puede que no lo entiendas, pero mucho de lo que vienes haciendo o diciendo se encuentra relacionado a eso, a lo que piensan de ti. Hacia tu reputación.

Deja de centrarte en lo que los demás digan de ti, si eres buena o educada o sincera. Sé cómo quieres ser, sin perder tu esencia. Y que te quieran como eres.