Además de aliviar el estrés, mantener relaciones sexuales te ayuda a perder calorías, te une a tu pareja y te dará mucho placer. Por si todo esto fuese poco, está científicamente comprobado que el sexo es un aliado para la salud mental y física.

Sin embargo, hay momentos en los que definitivamente las relaciones sexuales no son una opción y, por más que desees, debes controlarte y aprender a decir no. Hay algunos momentos de la vida en los que no debes practicar sexo podría ser perjudicial para la salud. Estas situaciones son:

1. Cuando te cause dolor

dolor pelvico

El dolor durante las relaciones sexuales también se conoce como dispareunia.

Puede estar motivado por factores orgánicos, como infecciones bacterianas, heridas en la zona de la vulva y endometriosis.

Puede ser también consecuencia de cuestiones psicológicas, como traumas, inseguridad, falta de deseo y problemas con la relación y la sexualidad.

Los hombres también pueden sufrir durante el acto sexual, pero es menos común.

Las principales causas en ellos incluyen infecciones, fisuras y heridas en la región genital, que pueden ser consecuencia de enfermedades sexuales transmisibles.

De cualquier forma, sea cual sea la causa, es conveniente ponerlo en conocimiento de un especialista.

Así que antes de atreverte a mantener relaciones solo para complacer a tu pareja, acude con tu médico. Deja que evalúe el problema y te diga qué hacer.

Recuerda que el sexo es un juego en el que participan dos y ambos deben disfrutarlo igual.

Ver también: Los 10 beneficios que el sexo le aporta a tu salud

2. Sexo durante la menstruación

Surgen muchas dudas cuando realizamos preguntas relacionadas con este aspecto. La respuesta es fácil: si ambas partes están sanas no hay ninguna contraindicación real, principalmente en las relaciones monógamas.

Hay casos en los que las personas se sienten incómodas por la presencia de la sangre, por lo que se debe conversar y ser muy honesto al respecto.

Si no es una pareja estable, no debes tener sexo sin el preservativo debido ya que en esta etapa se facilita la transmisión de cualquier infección por medio de la sangre.

3. Si tienes una infección urinaria

Infecciones vaginales

Mujeres con infecciones urinarias difícilmente lograrán mantener una relación sexual y si lo hacen, no será satisfactoria.

Al estar la vagina tan próxima a la uretra (ambas están divididas por apenas un músculo) durante el propio acto sexual puede haber traumatismos de la uretra.

Esto ocurre principalmente cuando hay mucha fuerza o velocidad. En este caso se pueden causar laceraciones en la estructura de la uretra.

La recomendación es que no debes mantener relaciones sexuales durante el tratamiento (que dura tres días como mucho, por lo que tampoco será un gran suplicio).

4. Sexo con inmunidad baja

Toda persona que sea inmunodeprimida o que tenga las defensas bajas tiene más riesgos de contraer infecciones en cualquier contacto y enfermedades de transmisión sexual.

Las principales causas de la inmunidad baja son:

  • Uso de corticoides
  • Embarazo
  • VIH

En estos casos no debes mantener relaciones con parejas poco confiables y siempre debes hacer uso de preservativos.

Otras enfermedades más leves, como la gripe o el dengue, también exigen atención con la actividad sexual, ya que el esfuerzo físico puede hacer difícil la recuperación.

Asimismo, la propia indisposición causada por la dolencia también puede ser impedimento para el sexo.

5. Durante el embarazo de alto riesgo

Embarazo

Este tema aún es tabú para muchas parejas casadas. Principalmente, en el tercer trimestre, cuando el vientre ya creció considerablemente, existe el miedo de lastimar al bebé o romper la bolsa antes del tiempo.

Es importante que sepas que la penetración no es suficiente para alcanzar o dañar al bebé.

Incluso, los cambios hormonales pueden aumentar el deseo sexual y este acto puede estrechar aún más los lazos de la pareja en ese momento. Considera que existen muchas posturas recomendadas para cuando la mujer está embarazada.

Eso sí, no debes practicar sexo si tu embarazo es de alto riesgo. También deben evitar las posiciones en las que todo el peso queda sobre el vientre.

6. Sin una higiene íntima correcta

Mucho se habla de la higiene íntima después del acto sexual y muchos son los que no toman en cuenta que no debes practicarlo si esa área no está limpia. A veces, un encuentro sexual inesperado puede transmitir virus muy fuertes.

Sustancias como el sudor, flujos y secreciones se hacen más presentes cuando la limpieza no es adecuada, facilitando infecciones.

También hay microorganismos que pueden convivir normalmente en el cuerpo de unas personas y son nocivos para otras y ese intercambio puede ser problemático. El uso del preservativo reduce este riesgo.

No tenemos que asearnos inmediatamente minutos antes del sexo. Basta garantizar que el área íntima cumple con la higiene básica.

Si tienes la oportunidad y os apetece, una ducha en pareja puede ayudar a encender la chispa y evitar cualquier riesgo.

Mantente alerta a las situaciones en las que no debes mantener relaciones sexuales

ducha en pareja

Algunas situaciones generan dudas sobre si es posible o no tener relaciones sin crear mayores problemas. Si te presentan alguna de esas situaciones te recomendamos esperar.

Ten confianza con tu médico especialista, y sobre todo, con tu pareja.

 

Fuente: Mejor con salud