​No necesariamente un psicopata es como nos los presentan en las películas de cine o televisión: aquellos tipos con armas y cara de locos. Un psicópata no tiene por qué presentar siempre este tipo de imagen, no necesariamente tiene que ser un asesino despiadado, ni tiene que presentar conductas violentas de manera continua. Muy por el contrario, puede mostrar una conducta encantadora si fuese útil para su objetivo. Veamos qué rasgos ayudan a identificar a un psicópata.

¿Qué rasgos definen a un psicópata?

Según Universidad of British Columbia, aproximadamente un 1% de la población serían psicópatas, de los cuales la mayoría pueden pasar desapercibidos en la sociedad, llegando a ocupar buenos puestos y a ser grandes directivos.

Son personas camaleónicas

Puesto que cambian sus conductas según el contexto en el que se encuentran. Son hábiles actores en su escenario, cambian de personaje según el objetivo que buscan.

No tienen remordimientos

Por lo que hacer daño a otros, ya sea físico o psicológico, no les genera ningún problema.

Son mentirosos encantadores

En un principio se muestran como personas en las que podemos confiar, amables, con dinero pero que con el paso del tiempo tan solo nos han hecho introducirnos en su tela de araña, de falsas promesas y mentiras.

Buscan constantemente nuevos desafíos

Buscan siempre subir, escalar hasta llegar obtener más poder para poder manipular a los demás. Todo ello no lo hace sacrificando sus propios bienes sino el de los demás.

Son sigilosos en sus movimientos y suspicaces

Se mueven dentro de la legalidad de las normas sociales aunque no las compartan, lo que no quiere decir que alguna vez no sean pillados en sus tretas manipuladoras.

No se responsabilizan de sus errores

Presentan dificultad en aceptarlos, por lo que no suelen acudir a las consultas psicológicas.

Actualmente no existe un tratamiento eficaz para este trastorno, ya que la mayoría de los especialistas dicen que su resocialización es algo difícil, aunque se están empezando a poner en práctica ciertos programas que muestran algo de eficacia en la reducción de la reincidencia. Estos programas se aplican en centros específicos, con un entorno muy estructurado y especializado.

Fuente: ​La mente es maravillosa