La etimología de la palabra “piropo”, quiere decir “rojo fuego”; era una metáfora de los rubíes, que a la vez eran un símbolo del corazón. Los enamorados regalaban un rubí a su enamorada y, si no tenían la capacidad como para comprar uno, regalaban eso: un piropo.

Era un cumplido, una galantería. Pero ese concepto ha desaparecido. La palabra ha evolucionado junto con nuestra civilización.

Los piropos en su origen tuvieron por propósito el de halagar, romper el hielo y dejar en claro a la persona en cuestión que goza de la atención de quien la piropea. Hoy día en cambio se ha convertido en pretexto para insultar, agredir y hasta hacer mofa del atractivo físico de las mujeres. Se ha convertido en mera violencia verbal.

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Es por eso que merece un espacio para tratarse, pues al igual que muchas otras conductas de la vida diaria, tiene su inicio en la educación que damos en casa. Aunque quizá no lo hayas pensado de esa manera, el que nuestros varones se sientan con la confianza de referirse en formas tan denigrantes hacía las mujeres, deja en claro el poco respeto que les hemos inculcado para con nuestro género. Por ello, bien vale la pena hacerte esta pregunta:

¿Cómo educar a tu hijo para que sea un caballero?

1. Enséñale a respetar . Todas las personas merecen respeto independientemente de sus ideas, apariencia física o género. Especialmente a las mujeres, quienes debido a los estereotipos son acosadas constantemente. Repíteselo tanto como sea necesario: ¡A las mujeres se les respeta!

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2. No alimentes prejuicios. Muchas veces el actuar de los hijos es un reflejo de lo que ven y escuchan en casa, y no en pocas ocasiones son los padres de familia, mamá o papá, quienes se expresan de manera despectiva ya bien sea por la profesión que se desempeña, el estilo de ropa que se utiliza, o las parejas que se hayan tenido. No lo hagas.

3. Explica lo que es un piropo. Déjale saber que los piropos se dicen con la intención de que la mujer se sienta hermosa, incluso divertida, pero jamás ofendida. Un piropo que la agrede en su femineidad, en su seguridad, en su valía, de ninguna manera califica como cumplido, en todo caso es una agresión, y un hombre que se respete no agrede a una mujer.

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4. Incúlcale el dulce encanto de la discreción . La idea es agradar a la chica, así que es algo que se dice “en corto”, un cumplido que se dice a gritos sin importar el contenido, es ofensivo y vulgar. Es exponer y evidenciar a la persona y eso es innecesario y descortés. Además de que se corre el riesgo de terminar liados a golpes en caso de que la mujer tenga pareja.
5. Enséñale a acariciar con palabras. La intención siempre es tan importante como el contenido. Muchas veces las palabras van en un sentido y el tono en otro, haciendo que el mensaje no llegue correctamente. Hazlo consciente de que las palabras pueden causar tanto dolor como satisfacción. No sé de ninguna mujer en el mundo a la que no le agrade la idea de ser piropeada con palabras que resalten su autoestima, que le hagan sentir que el cuidado que pone en su persona vale la pena.

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La queja de tantas y tantas mujeres no es en contra de los piropos, es en contra de los hombres que usan los piropos para lastimar nuestra imagen, para sobajarnos por el sólo hecho de ser mujeres y ellos tener la idea equivoca de que somos objetos sexuales.
Te invito a rescatar el piropo. A regresarle la dignidad al lisonjeo romántico de los cumplidos apasionados. ¡Eduquemos caballeros en casa para que las calles se llenen de galanes de primera!

Fuente: What the girl